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En el mundo de los bienes raíces, muchas personas utilizan los términos propiedad y posesión como si fueran lo mismo. Sin embargo, aunque están relacionados, estos conceptos tienen diferencias legales y prácticas que pueden afectar a cualquier comprador, vendedor o inversionista inmobiliario.
Saber distinguir entre ser propietario de un inmueble y simplemente poseerlo puede evitar problemas legales y asegurar que una transacción inmobiliaria se realice de forma segura y sin complicaciones.
En este artículo, te explicamos de forma sencilla qué significan estos términos y por qué es fundamental entender su diferencia antes de realizar una inversión en bienes raíces.
La propiedad es el derecho legal que una persona tiene sobre un bien inmueble. Ser propietario significa que tienes el dominio legal sobre la propiedad y puedes disponer de ella como desees, ya sea vendiéndola, rentándola o heredándola.
Está reconocida y protegida por la ley.
Se prueba con documentos como escrituras públicas y el registro en el Registro Público de la Propiedad.
Da derecho a disponer de la propiedad libremente (vender, heredar, donar).
Puede ser afectada por gravámenes, hipotecas o embargos, pero sigue siendo del propietario legal.
Si compras un terreno y firmas una escritura notariada, quedará registrado a tu nombre y serás el propietario legal del inmueble, incluso si no lo habitas.
La posesión es la tenencia física y uso de un bien, sin necesariamente ser el propietario legal. Puedes poseer un inmueble sin ser dueño de él, por ejemplo, si rentas una casa o si habitas un terreno sin tener una escritura que lo respalde.
No implica dominio legal, pero sí uso y control del inmueble.
Puede ser legítima (como un arrendatario) o ilegítima (como un invasor).
Puede generar derechos con el tiempo (como en la prescripción adquisitiva o usucapión).
La posesión no siempre se puede transferir, ya que no es un derecho absoluto.
Si una persona ocupa un terreno ejidal por muchos años sin haberlo comprado legalmente, puede ser considerada poseedora, pero no propietaria, a menos que realice un trámite legal para regularizarlo.
Si vas a comprar, vender o heredar un inmueble, es esencial asegurarte de que tienes el derecho de propiedad, no solo la posesión. Algunos problemas que pueden surgir si no comprendes esta diferencia incluyen:
Comprar sin revisar escrituras: Si compras una propiedad sin escritura y solo tienes la posesión, podrías perderla en caso de que el verdadero propietario la reclame.
Problemas de herencia: Si alguien hereda una casa pero no registra su propiedad legalmente, puede tener posesión, pero no derecho de venta.
Riesgo en terrenos ejidales: Muchas personas poseen terrenos ejidales, pero no pueden venderlos legalmente sin el trámite de dominio pleno.
La propiedad y la posesión son conceptos distintos pero fundamentales en bienes raíces. La propiedad te da el derecho legal sobre un inmueble, mientras que la posesión solo te da el uso y control.
Si vas a invertir en bienes raíces, asegúrate de que el inmueble que compras tiene escrituras y está registrado en el Registro Público de la Propiedad. No te arriesgues a comprar un inmueble sin documentos solo porque alguien dice "poseerlo".
Conocer estos conceptos te dará seguridad en cada transacción y te evitará problemas legales en el futuro. Invertir en bienes raíces es una gran decisión, pero hacerlo con información es la mejor estrategia.